Urbizu
recorrió el proceso creativo que convirtió a “La
caja 507” en la película más exitosa de su
filmografía y defendió la importancia de las historias
en tiempos de “exhibicionismo audiovisual”
“ Existen dos tipos de cineastas: los que se sitúan por encima de
la historia que cuentan y los que lo hacen por debajo. Yo pertenezco gustosamente
al segundo grupo”. Con estas palabras, el guionista y director Enrique
Urbizu resumió sus principios cinematográficos, radicalmente decantados
por el cuidado narrativo de los productos audiovisuales.
Urbizu aprovechó su encuentro con los alumnos del Master para avisarles
de la importancia que el tesón tiene como cualidad indispensable para
el oficio de guionista. “Vuestro patrón será Sísifo,
condenado a subir eternamente una piedra que siempre cae por la ladera de una
colina”, les indicó. En su opinión, existen condicionamientos
industriales y dificultades en el proceso de escritura que obligan a subir
una y otra vez “esa piedra que es tu guión” hasta que llega
a convertirse realmente en una película.
Por otro lado, el guionista y director de “La caja 507” defendió su
condición de creador de películas de género, “algo
tan poco frecuente en este país”. En este sentido, explicó cómo
surgió la idea de la película en un viaje por la costa andaluza
en el que percibió una ostentación urbanística casi obscena.
Después llegó una labor exhaustiva de documentación y
el uso de los titulares de periódicos como materia prima que sirvió para
componer una historia sobre la corrupción que “está de
manera tan presente en los códigos del cine negro”.
Además, se definió como “un director vocacional que últimamente
trabaja más como guionista de encargo”. A este respecto, Urbizu
bromeó con el hecho de haber escrito para Roman Polanski “La novena
puerta”, adaptación de la novela de Arturo Pérez Reverte “El
club Dumas”. El director de “La vida mancha” comentó,
además, que la industria española se mueve hoy por terrenos muy
polarizados de producción que dificulta la existencia de miradas intermedias
entre los grandes presupuestos y las películas más económicas.
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